16 de junio de 2019

Lo mejor y lo peor #34: mayo 2019

6:09 p. m. 4
¡Hola ciudadanes! ¿Qué tal estáis? Espero que estéis teniendo un estupendo domingo y que empecéis mañana una semana que, estoy segura, estabais deseando que llegara... ¡¡¡llegan las vacaciones de verano!!! Lo rápido que se me han pasado estos días, semanas y meses, madre mía 😱😱 En el día de hoy vuelvo con una sección que hago todos los meses a modo de pequeño resumen de las lecturas que tuve el mes pasado. En ella os digo cual ha sido mi mejor y mi peor lectura de mayo, comentando el por qué he elegido esos libros para un lado u otro, y que también me encanta redactar cuando toca. ¿Coincidiremos en algo? ¡A por ello!



Ha sido la primera vez que he leído, después de años y años con varios de sus anteriores libros en casa, a Morgan Matson... ¡y no sabéis lo mucho que me he divertido y reído con esta historia! Fue una adicción total, todo sonaba muy surrealista, no os lo voy a negar, pero creo que la autora, en todo momento, deja sentir de forma clara que es ficción y, por tanto, no chirrían el montón de situaciones de mala suerte en la que se van a meter la familia Grant y que son propias de una película de comedia romántica de sobremesa. Un soplo de aire fresco que me ha encantado leer.

No sabéis lo que me duele poner este libro como mi peor lectura de mayo, pero de todos los libros que he leído de Victoria este es, sin dudarlo, el que menos me ha gustado. La ambientación es espectacular, es lo que más destaca del libro, pero la historia en sí no me ha dicho nada. No entendía qué propósito tenía, qué nos quería contar. Creo que empieza con un objetivo claro pero que se va difuminando y perdiendo a medida que se avanza en la historia y la trama se desvía. Se me hizo un libro muy eterno, aburrido, denso. Y, como digo, ni la historia ni sus personajes me convencieron.

¿Cuál ha sido vuestra mejor y peor lectura de mayo?


14 de junio de 2019

Reseña 'Una venganza mortal' de V.E. Schwab

5:34 p. m. 3
¡Hola ciudadanes! ¿Qué tal estáis? ¿Cómo habéis pasado la última semana? Como habréis podido observar, he estado un poco KO en estos últimos días, sobre todo el pasado fin de semana, después de haber asistido por primera vez a la feria del libro de Madrid, ¡me lo he pasado tan bien!... Pero es hora de volver a la realidad y a la maldita rutina, así que aquí estoy de nuevo con una reseña que tendría que haberos dejado hace ya unos días. Hoy vengo con la opinión de una continuación de un libro que se ha convertido en una de mis mejores lecturas del año y que comienza una trilogía que podría convertirse, sin problemas, en una de mis preferidas. Me refiero a Una venganza mortal, la continuación de Una obsesión perversa de V.E. Schwab, la historia de dos amigos y enemigos que me dejó totalmente loca y con la boca abierta. Tenía ganas de leer ya su continuación, así que aquí os dejo con las impresiones que me ha ocasionado este segundo libro. Pero antes...
Título: Una venganza mortal
Título original: Vengeful
Trilogía/Saga: Sí
Autor: Victoria Schwab
Editorial: Puck
Páginas: 512
Precio: 17€
ISBN: 9788492918676

SINOPSIS:
Aliados. Enemigos. Villanos. Ellos son ExtraOrdinarios. 
Eli Ever y Victor Vale eran simples estudiantes de medicina cuando descubrieron que las experiencias cercanas a la muerte pueden, si se dan ciertas condiciones, manifestar capacidades extraordinarias. Fueron muy amigos, luego rivales y, por fin, enemigos. Estuvieron muertos, revivieron, y más tarde… Eli mató a Victor de una vez por todas. Al menos, eso creía. Pero Sydney Clarke no estuvo de acuerdo y usó su propio superpoder para inclinar la balanza. Ahora, un trío se esconde en las sombras, mientras otro aprovecha la vida después de la muerte para apoderarse de la ciudad de Merit. Si puede haber vida después de la muerte… ¿habrá calma después de la venganza, o prevalecerá el caos?

Ahora que Victor está muerto y Eli arrestado, parece que la historia que comenzó hace diez años ha terminado. Solo que Sydney, esa niña que puede resucitar a los muertos, no desea que Victor pase más de dos días enterrado en una tumba. Usando de nuevo sus poderes, Victor vuelve a respirar. Aunque lo hace con un problema interno y en sus poderes. Sydney sabe que resucitar a un EO, a un ExtraOrdinario, siempre supone traerlo de vuelta con un defecto. Y, aunque Victor quiera hacer todo lo posible por guardar ese y más secretos, el peligro al que se enfrentará y lo que supone tener un poder descontrolado hace que tenga que iniciar una carrera a contrarreloj para evitar un destino aún peor de lo que le esperaba hace tan solo unos años. Mientras Victor intenta arreglar lo sucedido, un nuevo poder crece en Merit, alguien que podría cambiar para siempre la sociedad y el papel de los EO dentro de ella. Atraída por la venganza, Merit será testigo de muertes y conquistas que llevará a Victor, a Sydney, su perro Dol y a Mitch de un lado para otro, mientras Eli, apresado, empezará a formar parte de una conspiración que intentará hacerse con todos los EO para su reclutamiento o, lo que es peor, para su experimentación. Sin embargo, apresar a la nueva amenaza es fundamental, sobre todo cuando va dejando restos de personas allá por donde va sin ningún escrúpulo, por lo que pronto se empezará a ver la opción de que toda acción es válida para ello... y, es posible que las vidas de Eli y Victor vuelvan a chocar de manera inevitable.

Cuando leí Una obsesión perversa quedé totalmente enamorada de la inteligencia que rezumaba la pluma de Victoria Schwab. No solo por idear una historia que iba más allá de los propios EOs, todo ese tema de las personas con superpoderes después de pasar por un estado mortal, para centrarse en la vida de dos amigos que se convierten en enemigos hasta el punto de querer matarse el uno al otro, sino por idear una historia adictiva, con secretos, muy bien planteada y donde la ética sobre qué es el bien y el mal, qué significa ser héroe o villano, era el tema central de todo, adentrándonos en la mente de dos psicópatas que tenían sus propias jugadas guardadas bajo la manga. Una venganza mortal, por su parte, quiere regresar a esa esencia de rivalidad, pero desde mi punto de vista se trata más de una historia de poder y social que de una disputa personal a muerte.

Así pues, Una venganza mortal comienza con el mismo estilo narrativo que Una obsesión perversa, una visión del pasado, dos días después de los últimos acontecimientos del libro anterior, y del presente, cinco años más tarde, adentrándonos en diferentes momentos para no solo ver qué pasó después de la batalla entre Victor y Eli, sino para meternos de lleno en todos los problemas, cambios, consecuencias y nuevos personajes que han surgido a raíz de ello. En tercera persona y usando la visión de los diferentes protagonistas de esta segunda parte, creo que es un libro y una trama que consigue enganchar, una vez más, desde el primer momento gracias a su agilidad y dinamismo de estar cambiando cada dos por tres de escenario, capítulos cortos muy directos que, de alguna manera, nos abrazan más y más y nos dejan con la sensación de estar leyendo una película de personajes con sus propias ambiciones, problemas y sentimientos. Sé que, para mucha gente, este libro ha sido una decepción comparado con Una obsesión perversa. Sin embargo, a mí me ha encantado porque creo que logra dar una perspectiva nueva que queda bastante bien y con la que siempre, siempre, vamos a tener que estar alerta. Todo puede pasar en este libro. Desde una dolorosa muerte hasta la aparición de viejos conocidos y planes muy bien pensados al milímetro que nos dejan con la boca abierta. Y, si bien es cierto que la intensidad que tiene Una venganza mortal no es igual o la misma que tenía el primer libro, para mí ha sido un libro que me ha hecho disfrutar mucho. Creo que Victoria Schwab vuelve a mostrar lo bien montado que tiene todo, dejándonos una historia donde hay cosas nuevas a saborear, donde la acción estalla por todas partes, donde el peligro y los juegos mentales están de nuevo a la orden del día. Donde los cambios, los giros argumentales, los secretos y el peso de sus personajes hacen que la lectura sea de lo más entretenida que puedes encontrar últimamente. Una carrera de vida o muerte que nos meterá en una oscuridad absoluta que, por algún motivo, gusta, da morbo, quieres que te de más y que no acabe nunca. Aquí ya no se trata de dialogar y debatir quién es el malo o bueno de la película. Se trata de sobrevivir, de perdonar, de enfrentarse a nuevas amenazas que podrían volver a ponernos en el punto de inicio. El libro se hace más visible, puede que algunas cosas no estén tan ocultas como pasó con Una obsesión perversa, pero el juego que se pone en marcha en esta segunda ronda no dejará indiferente a nadie y no decepciona. Que si ahora éste está en este punto, donde está pasando tal cosa mientras que el otro, cerca de él, intenta hacer algo que puede desintegrar todo lo que se ha venido cociendo hasta ahora para volver las cosas del revés y dar más emoción y más riesgo si cabe. Algunas cosas son impactantes, las nuevas cosas que aparecen cuadran a la perfección en todo este esquema y le dan un punto más rico y a favor, dejando un final de infarto en el que se regresa a los giros de argumento, con el que la autora consigue dejarte con la boca abierta, una conclusión inesperada, astuta, potente y perfecta para dar paso a ese tercer libro que tiene que venir... y que nos volverá a dejar, sin dudarlo, patidifusos.

Como os podéis imaginar, Una venganza mortal cuenta, para mí, con muchas cosas a destacar como elementos positivos. Y quiero comenzar con lo que ya he comentado antes, que es una historia con un factos más social. A diferencia de lo que sucedió con Una obsesión perversa, aquí ya no se ve esa pelea para ver quién de los dos es el héroe o el villano, ya no está el debate de ver quién es mejor, si aquel que está exterminando a todos los EO's bajo la visión de acabar con una amenaza real o aquel que está parando a esta persona de esa masacre. Aunque Victor y Eli todavía tienen sus propios temas a resolver, se le da más peso a unos nuevos personajes que intentan dar una visión por la lucha de los derechos dentro de una sociedad que se ve amenazada y que teme a estas personas con poderes increíbles. Igualdad, justicia, empatía, tolerancia es lo que se pretende conseguir en este libro, un debate diferente sobre qué hace diferente a humanos normales y personas ExtraOrdinarias y por qué deberían de sentirse éstos últimos apartados, escondidos, tratados de manera diferente, excluidos. Se busca una lucha por hacerse ver, tener los mismos derechos, vivir sin miedo.  Aunque, a veces, también se está tocando el límite que hay entre la convivencia y la tiranía y superioridad de unos sobre otros. Creo que Victoria Schwab hace bien en cambiar de tema, quizás es lo que provoca que este libro no sea tan increíble como el otro, pero para mí son temas importantes, interesantes, que consiguen crear una atmósfera por la que es un gusto caminar sabiendo que, en cualquier momento, puede saltar la chispa que lo incendia todo. Todos estos temas vuelven a lo mismo, a demostrar que Schwab tiene una inteligencia narrativa desbordante, cómo se interactúa entre el camino de uno u otro personaje, su misión, la manera en la que puede afectar a la vida de otro personaje con el que nunca ha hablado o mantenido contacto. La manera en el que el transcurso de las misiones y las cosas pueden cambiar de repente, asegurando esos giros en la trama de los que os he hablado para seguir sorprendiendo. Y, junto a esto, también quiero destacar la nula profundización del tema de los EO's. Puede sonar raro, muy raro, viniendo de mí, sobre todo cuando dije, en la reseña de Una obsesión perversa, que ojalá en este libro se profundizara más en el tema de los ExtraOrdinarios, sus poderes, comprender mejor cómo funcionan. Sin embargo, ahora sé que nunca ha sido un tema a tratar, algo crucial, para Victoria Schwab, dándole más importancia y visión a los temas éticos y morales de diferentes temas que son los que, realmente, dan vida y esencia a esta historia. 

Como punto negativo, algo de lo que también he hablado ya. He adorado que Schwab añadiera nuevos personajes muy potentes, pero se ha notado la disminución de la importancia de algunos personajes como Sydney o Mitch que, pensaba, iban a tener más cabida y peso en este libro. Después de lo que pasó en Una obsesión perversa de verdad creía que, al menos Sydney, iba a ser crucial. Sin embargo, su poca participación desinfla la historia un poco y no te deja con el mismo gusto, como que se pierde por el camino una pieza poderosa que se queda algo desaprovechada, bajo mi punto de vista.

En conclusión, Una venganza mortal posiblemente sea, para muchos, una segunda parte que no tendría que haber existido. Pero, para mí, es una segunda parte necesaria que pone sobre la mesa el tema de que sí, segundas partes como estas son buenas. La aparición de nuevos personajes puede que le resten potencia a otros que fueron capaces de llevar una historia alucinante, pero la manera en la que Victoria vuelve a sorprender y a conquistar hace que estos y los nuevos temas que quiere tratar sean el pilar fundamental de un segundo libro ExtraOrdinario.

¡Muchas gracias a Puck por el envío del ejemplar!